Recobrando el espíritu (anexo II)

Estoy esperando que respondas mi llamada, ¿porqué sera que no dices nada?. La otra noche te mostraste inquieta, ¿acaso él volvió a manejarte con sus riendas?. Las veces que hemos observado las estrellas, con la mirada me juraste que darías una respuesta. Pero no ocurre nada, tus sentimientos aun vivos se alejan, como si quererme fuese romper una promesa. Pronto me iré y no quiero ver lagrimas en tus ojos, ¿cuantas veces te hiciste la fuerte corriendo detrás de tus logros?. Si, ya me iré, y la rutina consistirá en extrañarte. Porque juntos los tiempos se fusionan, desapareciendo las horas. ¿Querrás quedarte arrepentida? ¿o dejaras esa historia con él que te arruina?. Al entrar en mis brazos un mundo aguarda.

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